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“Si comenzaba a llorar por la Pasión [a veces, siendo mayor], no sabía acabar hasta que se me quebraba la cabeza” (Santa Teresa de Jesús) -

Programación Semana Santa

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Actualizado (Viernes, 27 de Marzo de 2015 06:51)

 

Domingo de Ramos “Dar la cara”

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En el año litúrgico llega la Semana Santa, la Semana Grande, la semana de la verdad. De domingo a domingo se van a recordar los días más intensos de la vida de Jesús. La cultura de los pueblos ha ido enriqueciendo su patrimonio artístico y religioso con las manifestaciones más variadas. Los museos son la prueba, muda y elocuente a la vez, de lo entrañable que es el recuerdo de la Pasión y Resurrección de Jesús. Y las procesiones y otros actos no le van a la zaga en soportes distintos.

En muchos lugares el pueblo se ha impuesto a ciertos movimientos contrarios o sofisticados. En toda la Iglesia, comunidad de fieles, la celebración del Misterio pascual (pasión-muerte-resurrección de Jesús) es la manifestación cumbre de la fe. Semana Santa es puerto de llegada de una vida pública de Jesús, que conmocionó a su sociedad y apertura de una puerta nueva por la que salen hombres acobardados para dar la cara ante el mundo que ha querido acabar con ellos. El domingo de Ramos es el primer acto de esta gran Semana.

1. Jesús, el hombre que dio la cara. Los momentos difíciles son los momentos de la verdad. Cuando apremia la tentación de huir, es el momento de permanecer. Cuando aparece el insulto, debe aparecer también la personalidad de quien sabe encajarlo. Cuando el juicio, aunque sea una farsa, pronuncia sentencia condenatoria, es el momento de la dignidad que no reniega de la verdad ni se retracta de lo que allí llevó al reo. Es la hora de dar la cara. La primera lectura, tomada del profeta Isaías, pone en boca del Jesús que comienza esta dura semana unas palabras dignas de él: “No me tapé el rostro ante ultrajes y salivazos”.

2. “El Señor me ayuda”. Jesús no es un héroe frío y estoico. Jesús no presume de valentía ni desprecia el dolor y el sufrimiento. Más bien se sabe también él débil. La dignidad personal no está reñida con la debilidad más sentida. La debilidad de su carne es una prueba más, la prueba definitiva, de que la Encarnación no fue un juego, sino una realidad. Encarnándose supo, por experiencia, lo que espera al hombre que asume la vida, en lugar de soñarla. Pero, al mismo tiempo, aprendió que la debilidad no destruye ni aísla. La debilidad propia descubre la fortaleza de los demás, la necesidad de su ayuda, la necesidad de no encerrarse en sí mismo, sino de abrirse a quien puede echarle una mano. La confesión que, de nuevo, la primera lectura pone en boca de Jesús forma parte de su experiencia en esta Semana dolorosa: “El Señor me ayuda”. Ahí radica la fortaleza manifestada: “Por eso no sentía los ultrajes”.

3. “No quedaré defraudado”. La experiencia de la fortaleza ajena que robustece la debilidad propia hace surgir la esperanza. La esperanza ha surgido, normalmente, en las situaciones más difíciles, cuando el futuro aparece negro y perdido. La esperanza, que nace y crece en un mundo “arduo y difícil”, se abre paso hacia el futuro fundado en la promesa de quien es fiel. Cuando todo esto se rompe, aparece la desesperación. Cuando permanece, a pesar de la propia debilidad y de un presente que parece destructor, entonces la esperanza permite, exige y logra vivir no fuera de la realidad, sino con la mirada en ese más allá que anhela hacerse más acá o presente, “sabiendo que no quedará defraudado”. Esa “sabiduría” anuncia la futura resurrección desde el centro de un presente que parece todo menos halagüeño.

Moraleja: Semana Santa es un curso intensivo de experiencia cristiana. El grano de trigo será enterrado y la espiga se hará presente y visible. Cantos de muerte y de vida se oirán por todos los rincones.

Actualizado (Jueves, 26 de Marzo de 2015 12:49)

 

Inscripción catequesis

Del 16 al 30 de septiembre. En horario de secretaria parroquial: Martes y jueves de 11 - 13 h. Miércoles y Viernes de 18:30 - 20-30 h

Actualizado (Domingo, 14 de Septiembre de 2014 19:03)