Mi saludo veraniego: gratitud y esperanza.

Mi saludo veraniego: gratitud y esperanza.

Quiero aprovechar este espacio para enviar un saludo a todos los feligreses y amigos de la Parroquia del Carmen. Cuando todavía algunos están disfrutando de los últimos días de sus vacaciones y empezamos a programar el nuevo año escolar. Mi saludo se presenta cargado de gratitud y esperanza.

Comienzo por expresar mi agradecimiento personal por la colaboración, participación, entrega, compromiso, testimonio, cercanía…  que he podido sentir a lo largo de este primer año que hemos caminado juntos y particularmente en la celebración de la fiesta Parroquial de la  Virgen del Carmen, culminación del año pastoral. Hemos tenido la oportunidad de conocernos y enriquecernos mutuamente. He sentido vuestro apoyo, cercanía, confianza… cada uno ha puesto su granito de arena y así hemos culminado el año pastoral con la solemnidad que se merece nuestra Patrona Parroquial, que este año, a través de la señal de TVE2, ha llegado a toda España. Gracias a nuestro Obispo, tan cercano y carmelitano, los coros de jóvenes, Enarmonía y Eureka, las personas que trajeron, deshojaron y ordenaron las flores de la alfombra y de la Iglesia, los braceros y braceras que llevaron las imágenes de La Madre y el Niño… gracias, muchas gracias a todos; que nadie se sienta excluido de mi gratitud y Dios y Virgen se lo premien con su amor. Pero no quiero conformarme con la mirada en el pasado sino que quiero poner mi atención hacia el futuro. Ese futuro que se nos presenta muy cercano. Este mes de septiembre volvemos a la vida normal, a planificar también nuestra vida parroquial. Uno de los compromisos asumidos en la Novena fue la revitalización de la COFRADÍA DEL CARMEN. Este va a ser uno de los objetivos pastorales de este año, sin olvidar la opción diocesana por los jóvenes, sin descuidar, por supuesto, la dimensión celebrativa y caritativa. Iremos comunicando la programación a su debido tiempo y quiero animaros a integraros en la parroquia y en la Cofradía.